Transport in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendario
April 2016
M T W T F S S
« Mar   May »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  
Categorías
Archivos

Crucero a Cuba discrimina a ciudadanos de Estados Unidos

Crucero a Cuba discrimina a ciudadanos de Estados Unidos

Cuba prohíbe que cubanoamericanos viajen en cruceros
Carnival rechaza reservaciones, dice que la empresa no pone las reglas
¿Prohibirían viajar a negros, judíos u otros ciudadanos de EEUU si Cuba
lo pidiera?
FABIOLA SANTIAGO

Imaginen una línea de cruceros que no lleve a afroamericanos en viajes a
África. O que no acepte reservaciones de judíos americanos en viajes a
Israel. Que prohíba a una clase de ciudadano estadounidense mientras que
dé acceso a otros. Ninguna compañía en los Estados Unidos contemporáneos
sobreviviría una práctica de negocios tan discriminatoria. Pero eso es
exactamente lo que está haciendo Carnival Corporation en complicidad con
el gobierno cubano, y con la bendición del Tesoro de EEUU: prohibir el
acceso de los cubanoamericanos a sus próximos cruceros a la isla, los
cuales comenzarán el 1 de mayo.

“Están imponiendo leyes cubanas represivas a ciudadanos
estadounidenses”, afirma María de los Ángeles Torres, respetada
académica experta en Cuba y por mucho tiempo partidaria de las
relaciones con Cuba y enemiga del embargo, quien es profesora de
Estudios Latinos y Latinoamericanos de la Universidad de Illinois en
Chicago. “Es como si estuvieran trayendo aquí las leyes cubanas”.

Da la casualidad de que Torres es además cubanoamericana, enviada a
Estados Unidos cuando era niña durante el éxodo conocido como Pedro Pan.
Ella ha estado viajando a Cuba desde 1978 para visitar a su familia y
hacer investigaciones académicas. Pero, a pesar de todas sus
credenciales como liberal, en la era de la reanudación de relaciones se
le ha negado un pasaje en los cruceros de Carnival a Cuba.

“No hemos construido puentes para que otros vengan a cerrarlos”, me dice
ella.

El website de Carnival Cruise Line hace sonar su canto de sirena: “Sean
los primeros en ir de crucero a Cuba en más de 50 años. Visiten nuestra
empresa hermana Fathom Travel y reserven su puesto ahora mismo”. No hay
ni una sola mención de que los cubanoamericanos no podrán hacerlo. Creo
firmemente en la libertad de viajar, de modo que llamé para reservar un
crucero en octubre, con mi pasaporte estadounidense en la mano.

El itinerario promete un crucero de siete días con paradas y excursiones
al interior en La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba, y con todos los
hierros del turismo. La única diferencia es que la “inmersión cultural”
y actividades designadas de “intercambio entre los pueblos” son
obligatorias, supuestamente por orden del Departamento del Tesoro. Y
digo supuestamente porque la oficina de viajes de Cuba impone o aprueba
los itinerarios. Ellos deciden con quién es que los viajeros “se
relacionan”. La imposición de propaganda en su máxima expresión.

Eso es razón suficiente para no viajar a Cuba, pero yo seguí haciendo mi
reservación con una agente de Fathom que alegremente tomó mi información
personal, me puso en una lista de espera para una cabina con vista al
océano por $2,470 y me aseguró que recibiría una generosa mejora de
categoría si nadie cancelaba. Aun con semejante antelación, solamente
había disponibles costosas cabinas con balcón ($3,150 por pasajero) y
suites ($7,350 por pasajero). Las tarifas de puerto cuestan $283
adicionales por pasajero. Carnival y Cuba están haciendo una jugosa
ganancia. La discriminación parece funcionarles muy bien.

Luego de que la agente me dijo que debía hacer mi depósito en 24 horas,
hice las preguntas usuales que hace un consumidor: ¿Qué pasa si hay un
huracán? Me devolverán el dinero o cambiarán mi reservación. Finalmente,
llegamos al pasaporte. Cuando le informé que el pasaporte decía que yo
había nacido en Cuba, ella me pidió que esperara un momento. Regresó a
la línea para leerme un comunicado del departamento legal: “Las leyes
cubanas actuales prohíben que personas nacidas en Cuba entren a Cuba por
barco o cualquier otro vehículo marítimo, sean ciudadanos
estadounidenses o no. Por esa razón, en estos momentos, Fathom no puede
aceptar personas nacidas en Cuba”.

Y, en ese mismo momento, mi reservación fue cancelada.

El portavoz de Carnival, Roger Frizzell, me dice que la línea de
cruceros se “limita a cumplir con las leyes establecidas. Hemos
solicitado un cambio en esa política, que todavía no se nos ha
concedido, pero nuestras esperanzas y nuestras intenciones son que
podamos viajar con todos. Seguiremos teniendo conversaciones [con Cuba]
y ese es el proceso por el que tendremos que pasar”.

Le pregunté si Carnival hubiera estado dispuesta a llevar cruceros a
Sudáfrica durante la época del apartheid y no llevar a pasajeros negros
porque esa era la ley.

Él repitió que Carnival cumple con las leyes de los países a los que
viaja. Imagino que eso significa que la respuesta es sí.

Cuarenta y siete años en este país, 36 de ellos como ciudadana y votante
estadounidense, y me prohíben viajar en un barco crucero de Estados
Unidos porque así lo quiere Cuba.

Ahora sé cómo se sintieron los cubanos cuando llegaron al Miami de los
años ’60 y encontraron carteles como éste en los apartamentos de
alquiler: “No negros. No cubanos. No perros”. O no judíos.

Supongo que se puede considerar un progreso que por lo menos Carnival no
ha aceptado prohibir la entrada a los afroamericanos ni a los judíos.

Algo precioso se pierde cuando un gobierno extranjero dicta qué tipo de
ciudadano estadounidense puede viajar desde el Puerto de Miami.

Fabiola Santiago: fsantiago@miamiherald.com, @fabiolasantiago

Source: Crucero a Cuba discrimina a ciudadanos de Estados Unidos | El
Nuevo Herald –
www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/fabiola-santiago-es/article71113092.html

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *