Transport in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendario
March 2016
M T W T F S S
« Feb   Apr »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  
Categorías
Archivos

Ya no se puede engañar a nadie

Ya no se puede engañar a nadie
PEDRO CAMPOS | La Habana | 15 Mar 2016 – 9:37 am.

Distintos analistas de la situación cubana, tratando la visita del
presidente Barack Obama a Cuba, expresan realidades incontrastables
sobre el futuro económico del país: mientras no se cambie el actual
modelo centralizado de política y economía, la economía y la sociedad
cubanas seguirán viviendo en el atraso.

El problema está en cómo cambiarlo.

Después de más de medio siglo de fracasos, Obama cambia la presión y el
embargo por el diálogo y la negociación y trata de poner la solución en
manos de los actores internos, los ciudadanos cubanos mismos. Esto
demanda a su vez un cambio en la retórica pública, un lenguaje de
respeto, una aceptación del Gobierno y del sistema político existente y
la comprensión de que es al pueblo cubano al que corresponde determinar
sus destinos.

Así, la dirección a mediano y largo plazos de tal política persigue
modificar la situación a partir de combinar la participación de la
propia alta nomenclatura con el empoderamiento ciudadano de sus
condiciones de existencia.

En consecuencia, a corto plazo no cabría esperar grandes resultados de
tal nueva política en lo económico, pero mucho menos en materia de
derechos humanos, dadas las condiciones concretas del sistema
socio-político-económico actual, en transición de un modelo
caudillista-populista a otro más cercano al capitalismo monopolista de
Estado con predominio del control militar.

Y mientras los republicanos en el Congreso se resistan a levantar el
resto de las restricciones, pues lógicamente la política de Obama pasará
más trabajo para ser efectiva.

Por demás, esperar que sean los “americanos” los que nos resuelvan el
problema de los derechos humanos no solo me parece indigno sino también
indeseable, por razones obvias. Eso es algo que tenemos que resolverlo
nosotros mismos, como corresponde a la esencia de lo que perseguimos;
con humanismo, democracia y diálogo, sin exclusiones, violencias ni
revanchismos. Y desde luego, bienvenido sea todo apoyo y la solidaridad
internacional a esta causa, eso es distinto.

El modelo caudillista populista que se ha escondido tras el “socialismo
de Estado” ha tenido mayor resistencia, por la oposición misma del
gigante enemigo. Más fácil se desvanece sin resistencia y como resultado
de sus propias contradicciones, del desgaste político y natural de la
figura, de los movimientos generacionales en la población, del cambio de
época después de la caída del socialismo real; pero sobre todo por las
propias medidas del hermano sucesor.

Hoy en Cuba ya va dibujándose un modelo poscaudillista populista que no
puede sostenerse sobre las mismas bases y tiene que cambiar
necesariamente para subsistir, además de que la situación internacional
no es la misma.

Por esas razones siempre un grupo de cubanos nos hemos opuesto al
embargo, pues creemos que más que perjudicar, beneficia al entuerto
“socialista”, cuya burocracia siempre ha tenido todo lo que ha deseado.

El estudio de los procesos de transición de modelos encabezados por tres
de los más trascendentales caudillos populistas del siglo XX (Franco,
Perón y Mao), evidencia que el camino fue la negociación iniciada en
vida de las figuras, las que después dejaron improntas prolongadas.

El acercamiento entre los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama, por
sí solo, ha implicado una conmoción para el conjunto de estereotipos que
sustentaban el patrón populista-caudillista, siempre nacionalista de
imagen antimperialista.

Ahora se recibe en La Habana al presidente del “enemigo principal”, con
quien se negocia convertirlo en “principal soporte” económico
internacional, dejando atónitos a muchos de sus incondicionales
acérrimos antimperialistas.

Al mismo tiempo, ya se están produciendo modificaciones a lo interno de
la sociedad cubana que tributan, en vida de los hermanos Castro, a un
crecimiento del sector no estatal que, con todas sus limitaciones,
tiende a ocupar los espacios que no puede ocupar el Estado, e incluso a
desplazar a este en algunos casos.

Y visto así, hoy, ahora mismo en Cuba, ya la sola incapacidad estatal
para ofrecer alojamiento, transporte y alimentación a un turismo
estadounidense que apenas comienza, ha abierto mercados de alguna
significación para que un amplio sector de emprendedores privados y
asociados, muchos no legales, vayan progresando a pesar de todas las
limitaciones estatales.

Las paladares de lujo, la reparación de mansiones privadas para alquilar
y el esplendor de almendrones de los años 50, son resultados, en parte,
del pequeño y mediano capital que entra vía remesas. El monopolio
militar mercantil TRD que se creyó el principal beneficiario de los
“traidores”, o mejor “traedólares”, observa perplejo y miedoso cómo las
remesas están empoderando un importante sector de la población que le
hace la competencia y le gana.

Entre las remesas y los emprendimientos autónomos que impulsan la
circulación monetaria, mueven ya varios miles de millones de CUC, con un
salto importante en el último año, donde el turismo estadounidense a la
Isla creció un 55%, según datos oficiales.

Estos nuevos negocios generan a su vez multitud de subcontratados, la
mayoría de los cuales no aparecen en ningún papel, por lo que no es
verdad que los trabajadores por cuenta propia estén cercanos al medio
millón. Posiblemente por cada trabajador por cuenta propia inscrito,
actualmente tengamos al menos otro trabajador más que no aparece en los
cómputos oficiales. Estaríamos hablando de un millón de trabajadores
libres de la subordinación al Estado.

Un sector que ha crecido sensiblemente en el último año y que ha
generado una enorme cantidad de trabajadores libres de todo control, es
el relacionado con las nuevas tecnologías informáticas con el desarrollo
de las zonas WiFi y la diversificación del uso de teléfonos
inteligentes, tabletas y laptops que pululan en estos puntos y demandan
aplicaciones, reparaciones, aditamentos y otros servicios que el Estado
es incapaz de satisfacer.

Por todo esto, sin que todavía se pueda hablar de un amplio impacto de
la nueva política de EEUU en los emprendedores, en realidad ya se pueden
apreciar algunas ganancias inmediatas en este sentido, quizás más allá
de lo esperado por los mismos promotores de las nuevas políticas de
acercamiento y eliminación del bloqueo-embargo.

Tal vez porque va comprendiendo eso mismo, la burocracia temerosa de
perder la competencia traba el cooperativismo, cierra puestos de
“merolicos”, pone mil trabas a los cuentapropistas, obstaculiza sus
fuentes externas de abastecimientos, limita el trabajo de los
intermediarios agrícolas, intenta controlar precios e impone otras
regulaciones por el estilo para tratar de parar lo imparable: el avance
del mercado social.

Pero si ya vemos estos pequeños resultados, ¿qué podría pasar cuando las
líneas áreas bajen sus pasajes a 100 dólares, el turismo de EEUU pueda
venir sin restricciones a Cuba y los cubanos podamos ir a EEUU y
regresar sin problemas; cuando, además de aviones, tengamos ferris de
pasajeros que vengan y vayan con sus autos y cargas, y cuando finalmente
se levanten todas las restricciones del embargo?

Un chofer de taxi me dijo, señalando al punto WiFi de La Lisa cuando
pasábamos por allí: “Después de eso ya no se puede engañar a nadie, aquí
ya todos sabemos todo”.

Source: Ya no se puede engañar a nadie | Diario de Cuba –
www.diariodecuba.com/cuba/1457990499_20913.html

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *