Transport in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendario
August 2015
M T W T F S S
« Jul   Sep »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  
Categorías
Archivos

Solas y con hijos

Solas y con hijos
SOL GARCÍA BASULTO Y ROSA LÓPEZ, La Habana | Agosto 23, 2015

“Conocí a un chico en una fiesta de la universidad, fue un hechizo, nos
prometimos amor eterno. Salí embarazada y le avisé enseguida, pero no
quiso creer que era el padre”. Lo cuenta una muchacha universitaria de
23 años a la que llamaremos Tania, que debe batallar para enfrentar sola
los gastos de la canastilla: “Ya vendí todo lo que tenía de valor y
todavía me falta comprar el coche, la cuna y otras cosas”. Como ella,
hay muchas mujeres en Cuba –solteras o divorciadas– que crían solas a
sus hijos y reciben poco o ningún apoyo oficial.

Sólo en el año 2014 se registraron en la Isla 32.934 divorcios, unos 90
por día, según el Anuario de la Oficina Nacional de Estadísticas e
Información (ONEI). La revista Mujeres , portavoz de la Federación de
Mujeres de Cuba (FMC), aclara que resulta difícil contabilizar las
“separaciones que quedan fuera de la ley”, aunque de tenerlas en cuenta
“haría mayor el alcance del divorcio a la cubana ”.

El Código de Familia establece que los hijos queden al cuidado de quien
los haya tenido en el momento de producirse el divorcio; si convivía con
ambos padres, entonces se prefiere a la madre. En la gran mayoría de los
casos y por tradición, la mujer toma la custodia de la prole y asume la
mayor parte de los desafíos que esto conlleva.

“Lo malo de los padres es que cuando se divorcian de uno, se divorcian
de los hijos”, asevera una licenciada en educación primaria de 39 años,
madre de dos hijos, de 17 y 12 años. “Uno pasa cosas con los niños
enfermedades, accidentes, necesidades y ellos andan por ahí como si
nada, no saben si los hijos tienen hambre, se sienten mal o están bien
en la escuela”.

El “sostenimiento de los menores es una obligación de ambos padres”,
según el Código de Familia, pero el monto de la pensión por cada hijo se
establece a partir de los ingresos legales, sin incluir las remesas ni
otras entradas irregulares. La media resultante se ubica entre 30 y 100
pesos cubanos mensuales, lo que equivale al precio de una libra de carne
de cerdo sin hueso y, en el mejor de los casos, a cuatro libras de pollo.

Con esa limitación económica deben lidiar quienes se quedan a cargo de
la guarda de los menores. En Cuba las mujeres están al mando del 44,9%
de los hogares. Según una encuesta nacional de fecundidad realizada en
2009, al menos el 5,9% de las féminas entre 49 y 54 años se declararon
solteras y, dentro de este grupo, el 66% ha tenido al menos un hijo sin
vínculo matrimonial.

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que este 23 de agosto cumple 55
años y tiene más de cuatro millones de afiliadas que pagan una
cotización, creó hace dos décadas las Casas de Orientación a la Mujer y
a la Familia. Sin embargo, su actividad se limita a dar ayuda
psicológica, acelerar el trámite para obtener un círculo infantil o
asistir en la adjudicación de un subsidio.

Los montos que puede recibir una madre soltera por concepto de ayuda
social tampoco hacen la diferencia. Según varios testimonios recogidos
por este diario, en muy pocos casos superan los 50 o 60 pesos cubanos
mensuales, lo cual equivale a entre 2 y 2,50 dólares. Para establecer la
ayuda se tiene en cuenta la cantidad de hijos y la situación laboral de
la mujer y la cuestión habitacional, entre otros factores.

Sin embargo, las madres que crían solas a sus hijos no obtienen rebajas
en los precios del transporte, bonos para la compra de alimentos ni
descuento en las medicinas en las farmacias. Algunas apelan a las
parroquias católicas o de otras denominaciones en busca de
expectorantes, pañales desechables, biberones y alimentos, pero las
iglesias no dan abasto ante los pedidos que reciben de parte de
ancianos, incapacitados físicos y gente desfavorecida económicamente.

Manuela, una campesina de 24 años madre de un hijo de 10, que nunca ha
recibido ayuda de la FMC ni de ninguna organización, relata: “Desde que
yo era chiquita veía a mi mamá y a mi abuela pasar trabajo solas con
nosotros”. El hijo de Manuela nació cuando ella tenía 14 años; el padre
no lo reconoció porque era casado. Ahora esta joven madre trabaja en el
campo y, a veces, limpiando casas. “El dinero que gano no me alcanza
para independizarme en otra vivienda, así que vivo agregada en casa de
mis padres”.

El problema es generalizado y afecta a mujeres de todos los niveles
culturales. Rosa, una universitaria de 27 años, madre de un hijo de 19
meses, relata: “Estaba desesperada por tener un hijo, pero poco tiempo
después de salir embarazada la relación de pareja se acabó y asumí al
niño como una producción independiente, al menos en el plano emocional,
porque la situación legal es confusa”.

Después de un divorcio el padre conserva la patria potestad del menor, a
menos que esta se cancele por “fallecimiento (…) o porque se le haya
suspendido o privado de su ejercicio” a partir de un fallo legal. Aunque
no contribuya con su manutención, ni los visite periódicamente, el
progenitor mantiene ciertos poderes hasta que los hijos alcancen la
mayoría de edad, como la autorización para que salgan del país.

“Actualmente cuido sola a un bebé de 19 meses, cuyo padre sólo viene a
verlo cada tres meses o más”, cuenta Rosa. “Mi mayor preocupación es que
mi hijo no tenga legalmente un domicilio y en este país se necesita una
dirección actualizada para matricular en una escuela y pertenecer a un
área de atención de salud. Me presenté en la FMC y me prometieron darme
una respuesta pero de eso ya hace meses”.

El primer testimonio que citamos al inicio de este reportaje, recopilado
en la provincia de Camagüey como los demás, es el caso más estremecedor.
Tania se vio empujada a prostituirse para mantener a su futuro hijo.
“Pensaba hacer lo que pudiera antes de que me creciera la barriga, pero
después me di cuenta de que estar con una mujer embarazada es una
fantasía para muchos hombres, así que sigo en esto”.

“Intento cuidarme al máximo”, asegura. “Lo peor que me pudiera pasar es
que este bebé se contagiara con una enfermedad por mi culpa, pero
también es arriesgado no alimentarnos bien o que la casa se nos caiga
encima”.

Source: Solas y con hijos –
http://www.14ymedio.com/nacional/embarazos-en-Cuba-mujeres-solteras_0_1839416041.html

Tags: , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *