Transport in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendario
Categorías
Archivos

Camagüey – Estudiar música en el José White, ‘de sueño a pesadilla’

Camagüey: Estudiar música en el José White, ‘de sueño a pesadilla’
HÉCTOR REYES | Camagüey | 13 Jul 2015 – 6:14 pm.

Hacinamiento en los albergues, mala higiene y deficiente alimentación,
algunos de los problemas que enfrentan los estudiantes.

Lorena regresó a su conservatorio de música el 2 de julio a realizar un
examen pospuesto desde mediados de junio. Luego de un breve descanso al
final del curso académico, se presentó a la última convocatoria en el
José White, de Camagüey, la más importante, la de su especialidad: El
examen de interpretación de violonchelo.

En el viaje contaba entusiasmada a sus compañeras de curso acerca de sus
planes para las vacaciones, pero estas no empezarían pronto. Debe volver
el día 15 a rendir la prueba porque el 2 de julio su profesora tenía
responsabilidades que cumplir en el Instituto Superior de Arte (ISA), y
los otros profesores no quisieron examinarla.

Debió firmar un acta de comparecencia, comprometiéndose a presentarse
nuevamente aunque no haya sido su culpa, y pese a que a mediados de
julio no hay personal de internado que la atienda en el White.

Que un alumno deba ir de una provincia a otra en plenas vacaciones
porque un profesor no puede examinarlo en el tiempo establecido no es
extraño en instituciones como el José White.

A los problemas de convivencia y estructura que padece el centro, se
suman otros como la falta de organización y comunicación entre
profesores y alumnos. Problemas que hacen del “sueño de estudiar en un
conservatorio una pesadilla”, se queja la estudiante

En el José White, la aglomeración en los albergues, con 58 internos de
varias provincias, es uno de los que más quejas originan.

El centro cuenta con tres dormitorios sin seguridad alguna: dos para
muchachas y uno de varones. A menudo ocurren riñas y robos.

“Lo último es que clausuraron momentáneamente uno de estos dormitorios y
pusieron a todos a dormir en aulas no habilitadas para la función”,
señaló un estudiante.

Solo en el recién concluido curso, varias alarmas de salud sacudieron el
centro. Entre ellas una epidemia de moniliasis por contaminación del
agua que atacó a varias estudiantes.

“Alguna niña lo comentó y hubo una visita de Salud Pública, pero no
llegó a nada porque los días de la visita todo estaba limpio y decente,
incluso el agua”, señaló una alumna.

“Los días que hay visita de Salud Pública —dijo Lorena— ellos se enteran
y entonces ves a los jardineros recogiendo basura, las cocineras con
nazobucos y la cancha limpia. Además, la directora exige orden y
limpieza en toda la escuela. Dice que la gente no debe ver lo que pasa
en la casa”.

A los problemas se añade que en el conservatorio escasea el personal de
limpieza. No se cumples normas básicas de higienización. Los baños
carecen de duchas, los lavamanos carecen de herrajes y tuberías, los
tragantes están tupidos.

Respecto a la alimentación, los alumnos se quejan de la mala comida, la
falta de higiene en su elaboración y a la hora de servir los alimentos.

A finales de año una intoxicación alimenticia, producto de huevos
descompuestos que fueron ofertados en la cena, causó problemas
estomacales al menos a una veintena de estudiantes. Una alumna sufrió un
desvanecimiento y fue remitida al hospital.

“La directora exigió que nadie comentara nada acerca de la intoxicación;
pero cuando vieron que no podían manejar la situación llamaron a los
padres, que debieron recoger a sus hijos porque la escuela no pudo
ocuparse ni del transporte”, relató Lorena.

Según otras fuentes de dentro y fuera del centro, los fines de semana
los alumnos internos no reciben desayuno ni merienda y, como en otros
centros estudiantiles, no es posible conseguir la ración excedente de
aquellos que no están pues las encargadas del comedor se quedan con la
comida sobrante.

Con respecto a lo docente, las aulas y cubículos de estudio carecen de
condiciones en cuanto a sonido. No existen aulas destinadas al estudio
de instrumentos de forma individual. Los alumnos estudian a la
intemperie, “lo cual es difícil porque, por ejemplo, si estudian juntos
en el patio, los de viento se comen el sonido de los de cuerda”.

Las asignaturas básicas o grupales solo cuentan con cuatro aulas porque
las otras fungen de albergues y almacenes. En ocasiones coinciden los
horarios de clases de dos o más profesores y no hay lugar. Estos se han
visto en la necesidad de impartir sus asignaturas en los alredores de la
escuela.

Asimismo, el tema de la preparación académica es algo que deberían
investigar las instituciones pertinentes. La preparación general es
cuestionable. A los 17 años muchos alumnos no conocen temas básicos de
instrucción.

“Cierto es que ellos saben más de música que el resto de los mortales
—dice un profesor—, y la propia preparación los hace altamente
calificados en su especialidad (aunque eso es cuestionable debido a la
ausencia de profesores), pero que un alumno no sepa quien dirigió la
Batalla de Mal Tiempo, ni quién escribió Casa de Muñecas, sobre todo
cuando estos temas están contemplados en el plan de estudio, sería un
problema a erradicar… si les interesara”.

Con todos estos inconvenientes, los responsables de la escuela en
general, y la directora en particular, hacen caso omiso de la situación
en que viven sus estudiantes y se preocupan más del estilo de peinado de
una niña o la relación que exista entre dos alumnas.

Al menos tres profesores han sido jefes de Internado solo este curso, y
han pedido la separación del cargo sin que la directiva dé razones a los
estudiantes y padres. Otros maestros de asignaturas básicas han sido
expulsados. “Yo creo que no quieren trabajar con la directora”, dijo un
estudiante.

Source: Camagüey: Estudiar música en el José White, ‘de sueño a
pesadilla’ | Diario de Cuba –
http://www.diariodecuba.com/cuba/1436807678_15673.html

Tags: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *