Transport in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendario
April 2014
M T W T F S S
« Mar   May »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  
Categorías
Archivos

Altos impuestos y desabastecimiento, una realidad del cuentapropismo

Altos impuestos y desabastecimiento, una realidad del cuentapropismo
[02-04-2014 00:55:24]
Ariel Lázaro Fernández González
Corresponsal de Misceláneas de Cuba

(www.miscelaneasdecuba.net).- Mientras los cubanos se preguntan en qué
terminará la actual situación que nada bueno vislumbra; los
funcio­narios encargados de atender, controlar y supervisar a los
Trabajadores por Cuenta Propia, que según datos del Ministerio de
Trabajo ascienden a unos 460357 hasta enero pasado, conti­núan poniendo
en práctica los más absurdos méto­dos con vistas a perjudicarlos y
entorpecer su desempeño.
Si bien muchos de estos trabajadores reconocen la prontitud con que
pudieron realizar todas sus ges­tiones ante las autoridades competentes
(Dirección de Trabajo, Oficina de Administración Tributaria y Salud
Publica) para comenzar su labor privada de ma­nera legal, ahora son
muchos más los que se quejan de la falta de materiales para poder hacer
su trabajo, de los altos impuestos y de las elevadas multas que se les
imponen aun cuando cumplan con la declaración jurada.

Los que más quejas presentan en estos días son los que desempeñan la
actividad de transportista privado y los vendedores de alimentos al
detalle. “No hay un lugar donde se pueda ir a comprar lo que necesitamos
para elaborar alimentos y bajar los precios, pues tengo que adquirirlo
todo en las tiendas en CUC a altos precios y los impuestos son cada vez
mayores” sentenciaba el dueño de una cafetería.

Lo inexplicable para cualquiera es que los que se desempeñan como
cuentapropistas no posean almacenes donde puedan comprar de forma
mayorista los productos que utilizan, un lugar donde puedan mostrar su
licencia de trabajo y adquirir la materia prima para elaborar lo que
venden, o las piezas y otros en­seres para hacer distintos arreglos, y
desarro­llar sus oficios lo cual los obliga a subir los precios para
compensar los costos.

“Si lo compro en la bolsa negra, me ponen una multa o me quitan la
licencia, o de lo contrario tengo que sobornar a los inspectores que
vienen a diario, esto es un problema pues cuando lo haces por primera
vez entonces cada 10 minutos hay 2 nuevos inspectores”, argumenta otro
dueño de cafetería cansado de ir hasta las tiendas que venden en CUC de
otros municipios distantes a su vivienda, para poder encontrar los
principales productos necesarios para su actividad, de gran demanda en
el barrio donde se enclava el establecimiento.

En igual sentido habló Carlos que es chofer de un viejo carro america­no
conocido como almendrón y que lo tiene rentado por 1000 pesos diarios a
un familiar. Él opto por ponerse “a botear” que es como se conoce en
Cuba a los autos particulares que alquilan por precios desde 10 hasta 20
pesos moneda nacional por asiento y que han sido el transporte de miles
de personas que no se animan a abordar las abarrotadas guaguas para
trasladarse por la ciudad.

“La cuenta no me da. La gasolina está carísima, cada vez que tengo que
hacerle un arreglo al carro se me va lo que gané, y para colmo tengo que
pagarle a los inspectores de todos los colores que existen en este país
y a la policía, pero por si todo esto fuera poco entonces nos declaran
subdeclarantes y nos ponen una multa que han llegado hasta los 77000
pesos.” -exclama el joven frustrado.

“Esto siempre es lo mismo, mucha exigencia sin dar nada, no quieren
perder ni a las bolas”, expresa con visible descontento otra persona que
permanece sentada cerca de Carlos quien se afana en tratar de conseguir
clientes para hacer su viaje desde la Palma en Arroyo Naranjo hasta el
Vedado en un punto donde abundan los carros de alquiler.

Este anciano que dice ser panadero y tra­bajó como maestro panadero en
distintas panaderías de la capital y que poseían distintas categorías,
antes y después de 1959. Cuando comenzó el Período Especial en 1991 se
puso de acuerdo con otros familiares para abrir un pequeño restaurante
en el domicilio de uno de ellos y “aunque todo comenzó muy bien tuvimos
que cerrar muy pronto, eran muchas exigencias para acá y los impuestos
impagables, simplemente quebramos”.

Source: Altos impuestos y desabastecimiento, una realidad del
cuentapropismo – Misceláneas de Cuba –
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/533b35cc3a682e1a6c080f30#.UzvRK_mSwx4

Tags: policia, restaurante, salud, transporte, vivienda

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *