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La muerte de “Barbarroja” Manuel Piñeiro

Publicado el s?bado, 05.05.12

Los Sicarios de Fidel

La muerte de "Barbarroja" Manuel Pi?eiro

A continuaci?n la ?ltima entrega de Castro's Secrets: The CIA and Cuba's

Intelligence Machine (Los secretos de Castro: la CIA y la m?quina de

inteligencia de Cuba), de Brian Latell.

Brian Latell

Manuel Pi?eiro —Barbarroja — dirigi? la Direcci?n General de

Inteligencia (DGI) de Cuba desde su creaci?n. Durante a?os acumul? un

enorme poder e incontables secretos sobre operaciones encubiertas en

todo el mundo. Algunos creen que fue asesinado por orden de Fidel o Ra?l

Castro. Sab?a demasiado.

La deserci?n de Florentino Aspillaga del Directorio General de

Inteligencia de Cuba — el DGI, la fuerza elitista de esp?as de Fidel

Castro — fue un doble golpe para La Habana. No solamente era ?l un

oficial de inteligencia altamente condecorado, sino que era un veterano,

miembro de una de las primeras clases que se gradu? en la escuela de

inteligencia del DGI. Se matricul? en noviembre de 1962, pocas semanas

despu?s de la resoluci?n de la crisis cubana de los cohetes y varios

meses antes de cumplir 16 a?os. "Era mi destino trabajar en

inteligencia", me dijo Aspillaga cuando nos vimos por primera vez, 20

a?os despu?s de su deserci?n en 1987.

Todos sus 50 compa?eros de clase eran tambi?n precoces, la mayor?a

tambi?n adolescentes, de 16 a 19 a?os de edad. El mayor de ellos ten?a

23 a?os, y hab?a otro chico que era m?s joven que ?l. Eran maleables y

aprend?an r?pido, entusiastas ac?litos en un servicio de inteligencia en

ciernes dirigido por revolucionarios incondicionales, la mayor?a apenas

unos a?os mayores.

Ramiro Vald?s, el ministro del Interior en la cima de la cadena de

mando, ten?a 30 a?os. Manuel Pi?eiro — Barbarroja, educado en Estados

Unidos —, quien dirigi? el DGI desde su creaci?n, ten?a 28. Fidel ten?a

36; Ra?l, 31, Che Guevara, 34. La mayor?a de las dem?s figuras en el

c?rculo de m?s alto nivel tambi?n andaban en sus 20 o 30 a?os, al igual

que los operativos m?s importantes del DGI en el extranjero. Armando

L?pez Orta — el suave "Arqu?medes'' — era un caso t?pico. Amigo de

Pi?eiro, ten?a 30 a?os cuando se le asign? la direcci?n del enorme

Centro del DGI en Par?s. Todos estaban a la vanguardia de una agitaci?n

generacional que convulsion? la sociedad cubana.

No era, pues, sorprendente que esos j?venes duros de Pi?eiro llamaran

bastante la atenci?n. El ex ministro de Relaciones Exteriores mexicano y

autor Jorge Casta?eda, que conoc?a bien a Barbarroja, escribi? acerca de

la manera en que al principio eran f?ciles de identificar. Los muchachos

del jefe del DGI "eran generalmente j?venes, de clase media baja o

bastante pobres, toscos pero brillantes". Casta?eda tambi?n cit? a un

colombiano que conoc?a a algunos de ellos: "Pi?eiro ense?? a estos

muchachos a vestirse y a usar tenedores y cuchillos en la mesa".

No hab?a en sus antecedentes c?spedes cuidados donde jugar, ni ropa

blanca para jugar tenis, ni noches de etiqueta para galas estudiantiles.

La mayor?a, incluyendo a Aspillaga, apenas hab?an ido a la escuela.

F?cilmente descartables, como lo hicieron algunos en la CIA, estos

adolescentes cubanos eran inquebrantables creyentes en Fidel y su

revoluci?n. Meticulosamente entrenados y listos para casi cualquier

cosa, no debieron haber sido subestimados.

Ladinos y con una inteligencia que se adquiere en la calle, hab?an sido

endurecidos durante sus a?os de combatientes guerrilleros o

conspiradores en la clandestinidad urbana de la revoluci?n. Algunos

sobrevivieron a la brutal adversidad de la prisi?n pol?tica de Batista.

Muchos fueron ac?litos que adoraban a Fidel o a Ra?l, o a Pi?eiro o a

otro teniente que los trataban como hijos adoptivos. Casta?eda escribi?

que los muchachos de Pi?eiro "lo adoraban y ten?an total devoci?n hacia ?l".

Un oficial de la CIA en Santiago de Cuba, en el extremo oriental de la

isla, tambi?n admiraba a Barbarroja en varias reuniones que tuvieron en

1958. Me dijo que ten?a una alta opini?n de Pi?eiro. "Yo pensaba que era

realmente una buena persona. No era comunista cuando yo lo conoc?".

Este experimentado agente de la CIA tambi?n hab?a sido decepcionado.

Pi?eiro hab?a estudiado en los a?os 50 en la Universidad de Columbia en

Nueva York, donde cortej? a una bailarina de ballet nacida en Tennessee

y se cas? con ella. Hablaba un ingl?s coloquial y se hizo un experto en

proyectarse ante los estadounidenses como un hombre encantador. Pero

despu?s, cuando ech? su suerte con los hermanos Castro, se convirti? en

un revolucionario duro. Comparti? la antipat?a que ellos sent?an hacia

Estados Unidos y su deseo de sembrar la revoluci?n en toda

Latinoam?rica. Fidel y Ra?l no tuvieron duda de que ?l era la selecci?n

perfecta para lanzar y dirigir su naciente servicio de inteligencia.

Bajo el fuerte liderazgo de Barbarroja, no le tom? mucho tiempo al DGI

lograr algo cercano a una excelencia de clase mundial. Cinco

instructores de la KGB desempe?aron un papel crucial en ese logro. El

futuro director de la CIA Richard Helms record? que hab?an hecho "un

trabajo realmente asombroso".

Los sovi?ticos les ense?aron la gama completa de tareas il?citas. El

jefe de los tutores, un ruso bajito de pelo canoso a quien los cubanos

apodaron "el franc?s", hablaba buen espa?ol. Con su guardaespaldas o

ayudante sovi?tico, se le ve?a a menudo junto a Pi?eiro. Los

instructores cubanos de la escuela de inteligencia aprendieron r?pido de

estos veteranos de la KGB, y Barbarroja innov? e improvis?. Los mejores

estudiantes que completaban un curso en alguna especialidad operacional

con frecuencia saltaban al frente de la clase, donde ense?aban a

principiantes la materia que acababan de dominar. Ese patr?n continu?

clase tras clase.

Pero los profesionales de inteligencia de Cuba nunca pod?an estar

seguros de que permanecer?an siempre en buenas con el r?gimen. Durante

sus d?cadas en el poder, Fidel autoriz? la ejecuci?n de una larga lista

de infractores, incluyendo a dos jefes de inteligencia que murieron en

circunstancias misteriosas, probablemente bajo ?rdenes suyas.

Barbarroja Pi?eiro fue uno de ellos. Un ex funcionario del gobierno

cubano bien conectado que trabaj? estrechamente con ?l durante muchos

a?os asegura que Pi?eiro fue asesinado en 1998 bajo ?rdenes de Fidel o

Ra?l Castro.

Como muchos otros miembros del s?quito de los hermanos Castro a lo largo

de d?cadas, Pi?eiro se hab?a desviado de las r?gidas ortodoxias y hab?a

sido echado a un lado. Pero "era imposible retirarlo", me dijo mi

fuente. Sab?a demasiado; estaba escribiendo un libro, y cometi? el error

de comentarlo con otros. Toda su carrera — m?s de 40 a?os — hab?a

habitado entre la inteligencia y la intriga. Todo lo que hab?a logrado

lo hab?a hecho en representaci?n de Fidel o Ra?l en operaciones

encubiertas en docenas de pa?ses en varios continentes. ?Sobre qu? otro

tema iba a estar escribiendo?

El d?a despu?s de su muerte, agentes de la seguridad registraron su casa

en La Habana "como si fuera un disidente" o un conspirador. Hab?a

"guardado todo tipo de papeles", seg?n el ex funcionario cubano que

ahora vive en Florida. Tambi?n me cont? que la casa de Pi?eiro

"seguramente ten?a micr?fonos ocultos" y ?l hab?a estado hablando con

demasiada libertad.

El guardaespaldas de Barbarroja, que fung?a tambi?n como su chofer,

tambi?n estaba seguro de que a su jefe lo hab?an asesinado. Se dijo que

Pi?eiro se hab?a desmayado en el tim?n de su autom?vil, lo cual result?

en un accidente de un solo veh?culo en las calles de La Habana.

Sobrevivi? a heridas leves y fue llevado a un hospital de ejecutivos del

gobierno para mantenerlo bajo observaci?n, s?lo para morir en su cama

del hospital de un infarto card?aco, seg?n dijo el r?gimen. Un d?a antes

del accidente, el ministerio de Transporte hab?a ordenado a su chofer

que se tomara algunos d?as de vacaciones: Pi?eiro conducir?a su propio

autom?vil. Mi fuente me cont? que el consternado chofer lament?

abiertamente: "Ellos sab?an. Ellos sab?an".

Brian Latell

http://www.elnuevoherald.com/2012/05/05/v-fullstory/1196075/la-muerte-de-barbarroja-manuel.html Tags: accidente, disidente, escuela, Estados Unidos, hospital, libertad, transporte, universidad

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