Transport in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendario
August 2011
M T W T F S S
« Jul   Sep »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  
Categorías
Archivos

Eliseo Alberto: "Principios y finales de una revolución anciana"

Eliseo Alberto: "Principios y finales de una revoluci?n anciana"
?ltima actualizaci?n Monday, 1 August 2011

Adem?s de sus virtudes como poeta, narrador y guionista cinematogr?fico,
Eliseo Alberto pose?a un excepcional talento period?stico. Ejerci? la
profesi?n desde muy joven y conoc?a los secretos del reporterismo tanto
como las habilidades para construir en pocos minutos una columna de opini?n.

Los comandantes hist?ricos Guillermo Garc?a y Ramiro Vald?s, en primera
fila, durante el lanzamiento del libro La contraofensiva estrat?gica, de
Fidel Castro, en septiembre del 2010.

Durante los 21 a?os de exilio en M?xico, sus art?culos sobre la realidad
cubana aparecieron con regularidad en diarios como La Cr?nica de Hoy y
Milenio. Agudo y sensible, poniendo la honestidad por encima de toda
circunstancia pol?tica o intenci?n ideol?gica, Lichi nos dej? una
interesante obra period?stica que testimonia sus porf?as y frustraciones
con el r?gimen implantado en la isla por m?s de cinco d?cadas.

A modo de homenaje p?stumo, Caf?Fuerte reproduce este art?culo suyo,
publicado por Milenio el pasado abril, en ocasi?n del VI Congreso del
Partido Comunista de Cuba. Entre la angustia y el desencanto, Lichi
expone aqu? sus irreconciliables diferencias con una revoluci?n anciana,
gobernada por bisabuelos autoritarios que se resisten al descanso y al
futuro. (Wilfredo Cancio Isla)

Principios y finales

ELISEO ALBERTO

?Usted conoce alg?n gabinete de gobierno que tenga entre sus funciones
la administraci?n de una helader?a? ?Ha o?do hablar de un solo
secretario de Estado que deba ocuparse de los hoteles-garajes (posadas
de paso) o de la programaci?n de un cine de barrio o de la renovaci?n
tecnol?gica de una f?brica de escobas? La verdad es que hoy escribo
desde el desencanto, un sentimiento poco propicio para exponer ideas con
cierta precisi?n. Al eternizarse en el poder sin renovar su dirigencia
ni perfeccionar sus estructuras de mando, sin desarrollar la econom?a o
modificarla de capricho en capricho, sin permitir libertades
individuales, sin reconocer la obligatoriedad de la Declaraci?n de los
Derechos Humanos, sin permitir la m?s leve oposici?n, sin asumir
realmente sus errores, sin inter?s alguno en dialogar con "la Casa
Blanca" para solucionar un conflicto que s?lo ahoga a los de abajo, sin
o?r consejos, sin moneda convertible, sin cr?ditos bancarios, sin
ofrecer disculpas… los problemas de una revoluci?n anciana ya dejan de
ser de principios: sencillamente son de finales.

Luego de 14 a?os de obligada hibernaci?n, el sexto Congreso del Partido
Comunista de Cuba sesion? durante tres largos d?as. Todo inici? con un
desfile militar y "popular" donde por primera vez march?, revolote?,
maripose?, un batall?n de travestis y travestidos, a las ?rdenes de
Mariela Castro, hija de Ra?l Castro, y vino a terminar con la
fantasmag?rica aparici?n en el plenario de un Fidel que apenas se
sosten?a en brazos de sus guardaespaldas. Ni siquiera pudo decir "Patria
o Muerte, Venceremos" cuando el millar de delegados le regal? una
ovaci?n que no parec?a de bienvenida, sino m?s bien de despedida. Hizo
muecas y muecas. Si de veras lo aprecian, no debieron mostrarlo en
p?blico en tan lamentables condiciones.

Y s?, lo estaban licenciando del ?ltimo cargo que a?n ejerc?a, al menos
nominalmente, despu?s de haber estado 52 a?os con las riendas en la
mano, m?s cinco al frente del movimiento insurreccional, a lo largo de
los cuales se interes? m?s por la incidencia de la revoluci?n cubana en
el ?mbito internacional (guerrillas de Am?rica Latina, guerras en
?frica) que por cuestiones dom?sticas, aunque no por ello dejara de
ordenar la administraci?n de las helader?as, la revisi?n ideol?gica de
las pel?culas de estreno y la confecci?n de escobas.

Los octogenarios que el pasado martes aceptaron seguir conduciendo el
carruaje obsoleto del partido eran unos j?venes iluminados por la
alegr?a cuando, el 1ro. de enero de 1959, el presidente Fulgencio
Batista decidi? rendir Palacio e huir antes de prolongar una contienda
civil que iba a costarles demasiado a vencedores, indiferentes y
vencidos. Algunos de esos veteranos son tan astutos que podr?an
atravesar un aguacero sin que los mojara una gota, filtr?ndose entre los
hilos de agua. Pongo un ejemplo.

Para asombro de unos y desconcierto de otros, ha vuelto al Comit?
Central el general Antonio Enrique Luss?n, 81 a?os, brazo derecho de
Ra?l Castro durante los d?as de la Sierra Maestra, el peor ministro de
transporte que se recuerde. Llevaba casi tres d?cadas en el cl?set de
los dirigentes desde que lo "tronaran" por ser, se dijo entonces, un
funcionario "corrupto". Su mala fama era inocultable. En aquellos a?os
de dolce vita, la leyenda urbana contaba como ver?dicas muchas an?cdotas
del pintoresco funcionario.

No voy a hacer le?a del ?rbol ca?do, pero la resurrecci?n pol?tica del
utilitario general, en mi opini?n, puede leerse como un claro signo de
que el nuevo presidente de Cuba carece de camaradas j?venes en quienes
confiar y, por tanto, no le queda m?s remedio que apelar a su reserva de
tradicionales subordinados, sin importarle que hoy sean unos bisabuelos
que bien merecen un descanso, al t?rmino de tantas tropel?as.

Una joya del refranero pol?tico nos ense?a que el socialismo era el
camino m?s largo para llegar del capitalismo al capitalismo. La inmensa
mayor?a de los compatriotas que vivimos en el exilio dud?bamos de que el
sexto Congreso marcar?a un aut?ntico cambio de rumbo hacia un futuro
democr?tico, por ser el ?ltimo al que podr?n asistir los dirigentes
hist?ricos, seg?n confesi?n del nuevo Primer Secretario. El perro de las
transformaciones "desde la Revoluci?n" nos ha mordido muchas veces. Un
en?rgico Ra?l lo reconoci? cuando dijo, en la inauguraci?n del c?nclave:
Lo que aprobemos en este Congreso no puede sufrir la misma suerte que
los acuerdos de los anteriores, casi todos olvidados sin haberse
cumplido. Se me cae la cara de verg?enza de tener que confesarlo
p?blicamente. Tambi?n pienso en la desilusi?n no s?lo de los cr?ticos,
contestatarios y disidentes que sobreviven en la isla, sino de los
aut?nticos revolucionarios que a?n creen en ese proyecto social. Y no
son pocos. ?Diez a?os m?s, si ellos ten?an veinte cuando so?aron con un
mundo mejor y habr?n cumplido ochenta cuando despierten, en la cama de
siempre? No digan que no lo dije: hoy escribo desde el desencanto.

Milenio, 21 de abril de 2011

http://cafefuerte.com/2011/08/01/eliseo-alberto-principios-y-finales-de-una-revolucion-anciana/ Tags: agua, derechos humanos, Fidel Castro, presidente, transporte

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *