Transport in Cuba
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Incertidumbre en Cuba

Publicado el viernes, 05.14.10
Incertidumbre en Cuba
By MIRIAM LEIVA

Estupefacción causaron los enroques y defenestraciones en el gobierno
cubano el 3 de mayo. Raúl Castro había abierto la Caja de Pandora en
2007 al reconocer la imperiosa necesidad de cambios para enfrentar la
difícil situación económica existente. Luego los pospuso
indefinidamente, y el 1ro de mayo, el secretario general de la Central
de Trabajadores de Cuba (CTC), llamó a apoyar la actualización del
modelo económico. No informó a los trabajadores si había preguntado al
gobierno cómo afrontaría la crisis económica, política y social, ni cómo
pretendía hacer el recorte de más de un millón de trabajadores, que el
Presidente pocos días antes auguró.

Pero si aún quedaba alguna esperanza de que al menos se modificara algo
en la (anti) economía cubana, el nombramiento del octogenario general
Antonio Enrique Luzón como vicepresidente del Consejo de Ministros a
cargo de transporte apunta al estrechamiento del círculo de poder con
compañeros de la época guerrillera. Ya había sido ministro del ramo
durante 10 años por la década de 1970, sin que se puedan encontrar sus
logros. En esa posición sustituyó a Jorge Luis Sierra, de 40 años, quien
parecía una estrella en ascenso desde su posición en el Buró Político y
también ministro de Transporte. En este último fue reemplazado por el
militar de 51 años César Ignacio Arocha. Según la escueta información
oficial, Sierra cometió serios errores, pero a la usanza cubana no se
especifican.

Simultáneamente se informó la aceptación de la renuncia de Luis Manuel
Avila como ministro del Azúcar, luego de reconocer las deficiencias que
le señalaron. Había sido nombrado en noviembre del 2008 y su
defenestración ocurrió días antes de concluir la actual zafra azucarera,
que casi seguramente será la peor en la historia del país otrora “mayor
azucarero del mundo''. Entre la población se dice que éste no heredó
centrales ni caña, pues antes de entregarle el cargo, el actual ministro
de Agricultura desactivó el 60% de los centrales y los demás están muy
depauperados, mientras los campos cañeros son de bajo rendimiento. En su
lugar nombraron a Orlando Celso García, viceministro del mismo
ministerio, quien tendrá que ser mago para revertir la situación.

Estos movimientos no pueden verse aisladamente, sino en el contexto de
la caída de personas que parecían poseer la confianza de la más alta
autoridad, como Lage, Rogelio Acevedo y Sierra. Con estos truenos, no
habrá en Cuba dirigente de partido, gobierno o militar que se sienta
cómodo en la ejecución de sus responsabilidades ni mucho menos ose
expresar iniciativas para revertir la crisis general. Si bien se habla
sobre extendida corrupción y otros males, es muy difícil discernir la
veracidad, pues ha sido tradicional lanzar comentarios a la calle sobre
los destituidos.

Es indudable que en la sociedad cubana hay creciente malestar por el
inmovilismo y el mantenimiento de las prohibiciones, cuando las medidas
de supuesto cambio adoptadas son cosméticas y no repercuten en la
solución de los graves problemas existentes. La efervescencia ambiental
aumenta al mismo ritmo que se acumula la miseria hogareña y disminuye la
oferta de productos básicos para la alimentación, incluso en las tiendas
estatales de venta en divisas. La lógica elemental de que haya surtido,
pues venden a precios exorbitantes que rinden extraordinarias ganancias,
no funciona en Cuba. Dejaron de pagar y retuvieron el dinero de los
empresarios extranjeros depositados en bancos cubanos, con el resultado
del desabastecimiento. A nivel de macroeconomía, el gobierno no puede
obtener créditos sencillamente porque no paga desde hace muchos años, y
los países salvavidas tienen sus propios problemas e intereses, incluida
Venezuela.

ay un ambiente de incertidumbre y descrédito, que posiblemente pretendan
controlar con el incremento de la represión. En su ocaso, los máximos
dirigentes parecen recelosos de cualquiera que procure modificar algo en
su poder absoluto, cuando en realidad tendrían que enfrentar su
responsabilidad con la Patria, cuyo desastre actual han ocasionado
durante 51 años de voluntarismo e imposiciones. Ya no pueden ganar
tiempo, porque el tiempo vital se acaba, mientras muchísimos cubanos
capaces dentro del pueblo están amordazados y atados. Tampoco existe
tradición dinástica como para dejar herederos en el poder.

Periodista independiente cubana.

http://www.elnuevoherald.com/2010/05/14/718625/miriam-leiva-incertidumbre-en.html

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