Transport in Cuba
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Movilidad para un tercermundista

SOCIEDAD
Movilidad para un tercermundista

Odelín Alfonso Torna

LA HABANA, Cuba – Febrero (www.cubanet.org) – La problemática sobre el
transporte en Cuba bien pudiera ocupar los lugares del 1 al 3 como
temática en cualquier medio informativo, ya sea oficialista o
independiente. Inclusive, el comentario informal, termómetro
imprescindible en la sociedad, mantiene el azogue de la transportación
en la isla a su nivel máximo.

Por obra de la revolución, solemos movernos de un lugar a otro en cuanto
artefacto inconfortable nos conduzca por caminos desprovistos de
asfalto, dentro de nuestro edén de pesadillas. De hecho, aquello de
"cubano de a pie" ya es un emblemático sello de cubanía, parte de la
filatelia verbal que nos identifica.

¡Quién diría! Hoy Cuba cuenta con un museo rodante de autobuses, en su
mayoría manufacturados en el exterior. Ómnibus que han sido
nacionalizados, modificados y hasta momificados bajo el sol y el sereno
de la empresa socialista. Desde una Leyland inglesa con coloretes
inventariados, hasta una Yuton ensamblada en China, son y serán la
muestra pictórica de los inventores y racionalizadores de la ANIR.

Obviando el controvertido tema de los camellos, inventiva auxiliadora a
raíz del periodo especial, capaz de mover a más de trescientas personas
dentro de su claustro metálico y perverso, la provincia Habana y algunas
zonas en la periferia capitalina ocupan el grueso de sus líneas con la
transportación privada.

Ejemplo de esto se percibe en la Terminal Lido, donde predominan
camiones particulares marca Ford, Chevrolet y otros. Estos equivalen a
almendrones gigantes acondicionados al confort criollo. O reformulados
con carrocerías de ómnibus en desuso, diseñadas y ensambladas en Cuba,
como la Girón V, Ikarus, Taino, etc. Estos artefactos, con más de 50
años de explotación, cubren la transportación desde el Lido, con destino
a Bauta, Caimito, Guanajay, Artemisa, San Antonio, Alquízar, Quivicán y
Güira.

Los escasos ómnibus estatales que atienden las rutas en Provincia Habana
realizan 2 ó 3 viajes al día. En ocasiones, si algún autobús sufre una
avería mecánica, los almendrones patentizados por el gobierno cubren la
ruta. En el caso del municipio Mariel, con dos frecuencias diarias en la
ruta Mariel – Lido (6:00 AM y 6:00 PM), la transportación se realiza
mediante un camión privado. El resto del día, los viajeros de Mariel
optan por trasladarse unos 15 kilómetros hasta Guanajay, donde abordan
otro camión particular con destino a la Terminal Lido.

En ocasiones, la necesaria movilidad se hace más costosa para nuestro
bolsillo. El mapa vial de la localidad donde vivimos solemos tenerlo
grabado en nuestro disco duro. Si nos sorprende la casi segura "demora",
optamos por cambiar el recorrido habitual auxiliándonos de otras rutas.

La capital no se queda atrás. En el municipio Cotorro predomina la
transportación privada. Las rutas particulares, bajo el control del
estado, cubren los tramos desde el Cotorro hasta San José, Marianao y
Centro Habana. Más del 50 por ciento de los ómnibus estatales
pertenecientes a la Terminal local están fuera de servicio por falta de
piezas de repuesto.

El estado cubano, enemigo número uno de la privatización en todos los
sentidos, depende del apoyo del transporte privado. La complejidad del
asunto está en admitirles las rutas a particulares, debido a la
incapacidad del régimen para satisfacer la problemática del transporte.
El parque de ómnibus urbanos sucumbe en un deterioro progresivo.
Adquirir autobuses nuevos en el exterior equivale a pagar 62 mil dólares
por unidad.

En el mes de noviembre de 2006, algunos pobladores del Cotorro, los que
residen en las cercanías de calle 100, presenciaron una interminable
caravana de autos marca Lada. Una dependencia de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR), ubicada en Loma de Tierra, en la propia calle 100
y carretera Monumental, alberga cientos de autos ligeros comprados por
el ejército.

En los hospitales capitalinos el servicio de piquera se hace cada vez
más insuficiente. Los pacientes con alta médica esperan horas por el
servicio de recogida, habilitado con 1 ó 2 autos Lada por cada centro
hospitalario.

La prioridad es del ejército, poseedor de uno de los presupuestos más
suculentos del país. El alto mando, amenazado constantemente por el
imperio del norte, invierte en autos ligeros (Jeep o Lada) ¿Serán
utilizados como futuros coches-bomba en caso de intervención militar?

Jorge Luis Sierra, ministro del transporte, aseguró la compra de 200
camiones para uso alternativo: transportación de carga y pasajeros. Con
esta nueva adquisición, pudiéramos alternar los viajes con cerdos, reses
o muebles sanitarios, quien sabe.

Poco importa si nos premian con ómnibus Yuton chinos, Busscar brasileños
o camiones convertidos en autobuses. La única mejoría, apreciable en 47
años fue en la década de los 80, cuando rodaron por nuestras calles las
Ikarus húngaros, Pegasos españoles y en menor cuantía Hinos japoneses.

No creo que la mejoría del transporte urbano esté en manos del gobierno.
La época de las regalías del CAME terminó. Abogo por las alternativas
del ciudadano de a pie y el servicio estable que nos ofrecen los
almendrones privados y sus variantes criollas. La incapacidad del estado
nos da niveles tercermundistas, a la par con Ruanda o Burundi. Todo
gracias a la revolución.

odelinalfonso@yahoo.com

http://www.cubanet.org/CNews/y07/feb07/09a9.htm

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