Transport in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendario
April 2006
M T W T F S S
« Mar   May »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
Categorías
Archivos

Solidaridad atipica El gobierno reparte entre sus vecinos latinoamericanos un bienestar que los cubanos estan lejos de disfrutar

Sociedad
La yuca de Juan Palomo

Solidaridad atípica: El gobierno reparte entre sus vecinos
latinoamericanos un bienestar que los cubanos están lejos de disfrutar.

José Hugo Fernández, Ciudad de La Habana

jueves 20 de abril de 2006 6:00:00

Quinientas mil toneladas de cemento serán enviadas a Caracas desde Cuba,
país en el que no hay cemento ni para tapar una gotera. Al menos no al
alcance de la gente de a pie. Aunque de vez en cuando se le ve pasar por
el inaccesible mercado en divisas. Y también en bolsa negra, a 100 pesos
el saco de cien libras, precio que representa aproximadamente la mitad
del salario mensual de un obrero.

Asimismo, en una ciudad como La Habana, superpoblada e indigente, donde
la desesperación por falta de transporte público se asume desde hace
décadas como un padecimiento sin cura, la gente observa boquiabierta el
tránsito de ciertos ómnibus modernos, muy altos, confortables, veloces,
refrigerados, herméticos, precedidos siempre por la policía motorizada
para que no tengan que detenerse en los semáforos.

Son los ómnibus que transportan a miles, cientos de miles de jóvenes
latinoamericanos, cuyo nivel de vida como becarios en la Isla dista en
años luz del día a día de los nacionales, sean o no estudiantes, sean
jóvenes o no.

Tales ejemplos sirven para ilustrar en su esencia la vocación solidaria
del régimen, a la vez que reflejan la luz con que alumbramos a todo el
continente. Y eso que no son más que dos simples detalles, tomados al
vuelo, entre un montón.

Sobra volver a machacar con la descripción de la muy extensa lista de
medicamentos que los galenos cubanos distribuyen gratuitamente en
Venezuela y que jamás son vistos, ni en pintura, en las farmacias de por
acá.

O con la neurocirugía de acceso exclusivo por vía aérea. O con los muy
sofisticados tratamientos contra la drogadicción y el alcoholismo, sólo
para extranjeros, ya que a nosotros nos viene de perilla vivir de tumbo
en tumbo. O con la exportación de odontólogos y todos sus medios,
mientras nuestros ancianos sueñan con un futuro de panes aptos para
encías sin dentaduras postizas.

En fin, se trata de una variante, digamos, atípica de solidaridad. Muy
parecida a la yuca de Juan Palomo, por aquello de yo la cocino y yo
solito me la como.

Algo huele a podrido

Sin embargo, no muestra nada nuevo a estas alturas para quienes están al
tanto (honradamente) de las cosas y casos de casa. Tampoco debe
sorprender a nadie el despelote con que desde esta isla se intenta hacer
proselitismo político mediante la repartición entre nuestros vecinos de
un bienestar que estamos lejos de disfrutar nosotros.

Mucho más revela la actitud de los gobiernos de otras naciones que optan
por ganar partidarios no a través del esfuerzo y la iniciativa para
crear formas propias y duraderas de bienestar para su gente, sino
ofreciéndoselo por la vía más rápida y fácil y barata, pero no la
auténtica, y mucho menos la más solidaria con Cuba, que no es el reino
de cuatro mangoneros, sino un pueblo con más de once millones de
oprimidos y menesterosos.

Algo huele a podrido en América Latina. Y es una peste crónica. Producto
de las pedorreras ideológicas y morales de los oligarcas, políticos,
militares corruptos de toda la vida, que hoy se mezcla con las de nuevos
engendros, demagogos y caudillos, y con la histórica, mas siempre
renovada flatulencia de Estados Unidos.

Pero todavía no es todo, quizás ni lo peor. La yuca de Juan Palomo ha
engordado y se extiende sobre los océanos.

Sin ir más lejos, hace muy pocos días en el Congreso de los Diputados
españoles, Isaura Navarro, diputada de Izquierda Unida, dijo que Cuba
cuenta con “parámetros de bienestar muy por encima de los países de su
entorno”, así que este hecho, según su opinión, supone la existencia
entre nosotros de “derechos humanos de primera magnitud”. Es que eran
pocos y parió la abuela.

URL:
http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro_en_la_red/cuba/articulos/la_yuca_de_juan_palomo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *